El software de código abierto ha sido durante años un pilar fundamental de la economía digital. Al permitir el acceso, la modificación y la redistribución sin restricciones del código fuente, las licencias open source han impulsado la innovación colaborativa en múltiples sectores, desde la infraestructura de software hasta la inteligencia artificial.
Sin embargo, un número creciente de empresas tecnológicas e instituciones de investigación está adoptando un enfoque distinto: las licencias source-available. Estas licencias hacen que el código fuente sea accesible públicamente, pero imponen ciertas restricciones sobre su uso, generalmente limitando la explotación comercial o determinados escenarios de despliegue.
Diferenciación de las licencias source-available
A primera vista, el software source-available puede parecer similar al open source. El código es visible, accesible y, a menudo, se distribuye a través de los mismos canales utilizados por proyectos de código abierto, como repositorios públicos. Sin embargo, la diferencia jurídica es relevante. Según la Open-Source Definition, una licencia no debe restringir los ámbitos de uso ni la explotación comercial. Las licencias source-available se apartan de este principio al permitir el acceso al código, pero manteniendo ciertos controles de carácter propietario.
Esta diferencia se hace evidente al analizar cláusulas habituales de estas licencias. Muchas licencias source-available restringen explícitamente el uso comercial, salvo que se obtenga un acuerdo comercial adicional. Por ejemplo, es frecuente encontrar cláusulas como la siguiente en este tipo de marcos:
«El uso de la Obra Licenciada en producción requiere una licencia comercial del Licenciante.»
Este tipo de disposiciones impide que la licencia pueda calificarse como open source, ya que introduce una restricción a la actividad comercial. En consecuencia, el software sigue siendo accesible para su estudio, experimentación o uso limitado, pero su explotación comercial queda bajo el control del licenciante.
Uso y adopción
Este modelo ha ganado tracción especialmente entre empresas tecnológicas respaldadas por venture capital, donde las licencias se consideran cada vez más un componente estratégico de la protección de la propiedad intelectual. Las licencias tradicionales de código abierto pueden facilitar una rápida adopción en el ecosistema, pero también permiten que grandes competidores —incluidos proveedores hyperscale de servicios en la nube— comercialicen la tecnología sin contribuir proporcionalmente a su desarrollo.
Las licencias source-available buscan resolver esta tensión, manteniendo la transparencia y el engagement con la comunidad, al tiempo que protegen el valor comercial esencial de la tecnología.
Varias compañías han adoptado este enfoque en los últimos años, entre ellas Elastic y MongoDB, que se han alejado del open source para proteger su tecnología frente a la comercialización por parte de grandes proveedores cloud. Modelos de licencia como la Business Source License (BSL)¹ o la Functional Source License (FSL)² publican el código fuente, pero restringen determinados usos comerciales durante un periodo definido. Otros recurren a mecanismos adicionales como la Commons Clause³, una restricción que puede añadirse a una licencia open source existente para prohibir la comercialización del software como servicio, convirtiéndolo en la práctica en un modelo source-available sin sustituir la licencia subyacente. De forma similar, iniciativas como la Source Available License propuesta por Open Core Ventures⁴ buscan ofrecer una alternativa más clara y sencilla a los modelos completamente propietarios, manteniendo al mismo tiempo la protección comercial.
En este sentido, las licencias source-available representan un modelo intermedio entre el open source y el software propietario. El objetivo no es impedir la colaboración, sino estructurarla de forma que preserve modelos de negocio sostenibles. Desde la perspectiva del venture capital, este enfoque puede ayudar a mantener la diferenciación tecnológica, al tiempo que se aprovechan la visibilidad en la comunidad y el engagement de desarrolladores.
Las licencias source-available pueden resultar especialmente adecuadas en determinados escenarios recurrentes. Es el caso cuando una amplia visibilidad del código resulta comercialmente útil, pero una explotación irrestricta por terceros comprometería la capacidad del licenciante para capturar valor. Ejemplos habituales incluyen: software de infraestructura desarrollado por empresas respaldadas por venture capital que buscan fomentar la adopción por desarrolladores sin permitir su comercialización directa por grandes proveedores cloud (Mongo y Elastic son ejemplos de ello); sistemas de inteligencia artificial o herramientas asociadas a modelos donde la transparencia favorece la confianza, las pruebas o la adopción en el ecosistema, pero un uso en producción sin restricciones erosionaría la ventaja competitiva del desarrollador original (por ejemplo, Mistral AI, que publica los pesos de sus modelos bajo licencias de investigación que permiten pruebas y uso no comercial, requiriendo una licencia comercial separada para cualquier despliegue en producción)⁵; y tecnologías basadas en investigación que se benefician de un acceso científico temprano, preservando al mismo tiempo la posibilidad de licencias posteriores, creación de spin-offs o acuerdos industriales (por ejemplo, licencias Academic Non Commercial). En estos contextos, los términos source-available pueden ofrecer un equilibrio viable entre apertura, posicionamiento en el mercado y control sobre los usos susceptibles de monetización.
Contrapartidas
Dicho lo anterior, este modelo no está exento de contrapartidas. Cuando los términos de licencia se apartan de marcos open source estandarizados y ampliamente reconocidos, potenciales adoptantes, clientes, inversores o socios comerciales suelen verse obligados a realizar un análisis jurídico más detallado antes de aceptarlos. En la práctica, esto puede generar fricción en los procesos de contratación y adopción tecnológica, retrasar negociaciones e incrementar los costes de transacción.
Esta fricción puede verse agravada desde una perspectiva regulatoria: cuando el modelo no califica como software libre y de código abierto, el licenciante puede quedar fuera de determinadas excepciones o regímenes más favorables previstos en normas europeas como el AI Act o el Cyber Resilience Act. En este sentido, un mayor control comercial puede implicar un doble coste: menor simplicidad en las transacciones y menor acceso a beneficios regulatorios diseñados para ecosistemas genuinamente abiertos. Por ello, cuando se opta por un enfoque source-available, recurrir a modelos de licencia con mayor reconocimiento en el mercado —como la BSL o, cada vez más, la FSL— puede ayudar a reducir la incertidumbre interpretativa, aunque no elimine la diferencia regulatoria de fondo.
Particularmente problemáticos han sido los modelos de licenciamiento tecnológico que se presentan como open source pero incorporan restricciones propias de esquemas source-available. En la industria tecnológica y de inteligencia artificial está ganando relevancia la práctica del “open washing”: el uso de terminología de código abierto para describir modelos de licencia que, en la práctica, mantienen restricciones significativas de uso. Como señaló Dries Buytaert, fundador de Drupal, en diciembre de 2025, el término open source tiene un significado específico, construido durante décadas por la comunidad, y su uso con fines de marketing —aunque sea bienintencionado— genera confusión y erosiona la credibilidad de los ecosistemas verdaderamente abiertos.
El ejemplo más destacado es la serie de modelos de lenguaje Llama de Meta.
A pesar de que Meta los presenta como open source, la Open Source Initiative (OSI) ha señalado formalmente que la licencia de Llama no cumple con la Open-Source Definition, ya que introduce discriminaciones respecto a determinados usuarios y ámbitos de uso, algo expresamente prohibido por sus estándares. En concreto, la licencia de Llama 2 exigía que cualquier empresa con más de 700 millones de usuarios activos mensuales obtuviera una licencia adicional de Meta, y prohibía el uso de sus resultados para mejorar otros modelos de lenguaje. Con Llama 4, la OSI reiteró que el modelo sigue sin ser open source, destacando que su licencia excluye a usuarios domiciliados u operando en la Unión Europea.
Este patrón pone de manifiesto un riesgo más amplio: cuando modelos source-available u otros modelos restrictivos se presentan públicamente como open source, la ambigüedad resultante puede inducir a error a desarrolladores, clientes e inversores, y socavar la credibilidad de los ecosistemas de código abierto. Por ello, las organizaciones que desarrollan o adoptan sistemas de inteligencia artificial deben ir más allá de las afirmaciones comerciales y analizar en detalle los términos de licencia antes de extraer conclusiones sobre el grado real de apertura.
Source-available en el ámbito académico y en la IA
Más allá del ámbito comercial, los modelos source-available están ganando relevancia en entornos académicos y de investigación por razones institucionales específicas. A diferencia de las empresas respaldadas por venture capital, universidades y centros de investigación suelen estar sujetos a obligaciones de financiación pública, mandatos de ciencia abierta y marcos de transferencia de tecnología que generan tensiones contrapuestas: por un lado, la expectativa de una amplia difusión del conocimiento; por otro, la necesidad de preservar el potencial comercial de los resultados de investigación —a través de licencias, creación de spin-offs o acuerdos industriales.
Modelos de licencia como los de Mass General Brigham ilustran este enfoque. Al permitir el acceso a los resultados de investigación bajo condiciones controladas, estos esquemas facilitan la colaboración científica al tiempo que salvaguardan la posibilidad de una explotación comercial futura. En la práctica, pueden apoyar procesos de transferencia de tecnología en los que la investigación en fases tempranas sigue siendo accesible para la comunidad científica sin comprometer potenciales alianzas industriales o la creación de spin-offs. El proyecto BrainIAC es un ejemplo de ello.
Estos desarrollos reflejan una evolución más amplia en la forma en que las organizaciones abordan la propiedad intelectual en entornos digitales y basados en la investigación. En lugar de optar entre modelos completamente abiertos o completamente propietarios, muchas organizaciones están explorando estrategias híbridas que combinan transparencia, colaboración y protección comercial.
La inteligencia artificial está intensificando esta tendencia. A medida que las empresas desarrollan e implementan sistemas de IA basados en una combinación de modelos propietarios, componentes open source, pipelines de entrenamiento y conjuntos de datos curados, la estrategia de licencias se convierte en un elemento central del diseño jurídico y comercial, y no en un mero ejercicio de cumplimiento. En este contexto, los modelos source-available pueden ofrecer un marco especialmente valioso: permiten fomentar la transparencia, la adopción por desarrolladores y la colaboración en investigación, al tiempo que preservan el control sobre usos comerciales de alto valor, el despliegue de modelos y la explotación posterior.
Para las organizaciones que operan en el ámbito de la IA, la cuestión clave ya no es únicamente si la tecnología debe ser accesible, sino bajo qué condiciones jurídicas esa accesibilidad puede coexistir con la protección competitiva, la capacidad de atraer inversión y una monetización sostenible.
Consideraciones estratégicas
Para las empresas que desarrollan plataformas de software, sistemas de inteligencia artificial o infraestructuras digitales, las cuestiones clave ya no se limitan a si el código debe publicarse o mantenerse como propietario. En su lugar, las organizaciones deben considerar cada vez más:
• si la colaboración con la comunidad es esencial para la adopción tecnológica
• cómo evitar la replicación comercial no deseada de la tecnología principal
• cómo las decisiones de licenciamiento afectan al atractivo para la inversión y a la financiación venture
• cómo la colaboración en investigación puede coexistir con una comercialización sostenible
En este contexto, las licencias source-available no deben entenderse únicamente como una cuestión técnica jurídica. Se están convirtiendo cada vez más en un instrumento estratégico para gestionar la innovación, la propiedad intelectual y el posicionamiento en el mercado.
A medida que el ecosistema de licencias continúa evolucionando, con nuevos modelos que emergen junto a las licencias tradicionales de open source, las organizaciones que desarrollan software, sistemas de IA o resultados de investigación deben evaluar cuidadosamente las implicaciones jurídicas y comerciales de sus decisiones en materia de licencias.
Si su organización está considerando publicar tecnología bajo una licencia open source o source-available, contar con asesoramiento experto en una fase temprana puede ayudar a garantizar que la estrategia de licenciamiento elegida se alinee tanto con los requisitos regulatorios como con los objetivos comerciales.
En Across Legal, asesoramos a empresas, startups e instituciones de investigación en el diseño de estrategias de licenciamiento que impulsen la innovación, la colaboración y una comercialización sostenible.
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