“Digital Markets Act” y “Digital Services Act”: la nueva propuesta de laComisión Europea para actualizar la regulación de los servicios digitales.

El día 15 de diciembre, la Comisión Europea publicó dos propuestas de regulación que supondrán un antes y un después para los prestadores de servicios digitales, y en particular, para los gigantes tecnológicos. Se trata de las propuestas de Reglamento de Mercados Digitales (“Digital Markets Act” o “DMA”) y Reglamento de Servicios Digitales (“Digital Services Act” o “DSA”) que implicará la actualización de la regulación sobre servicios digitales en la Unión Europea, dos décadas después de la aprobación de la Directiva sobre el comercio electrónico.

El propósito de la Comisión Europea con ambas propuestas es claro:  crear un espacio digital que ofrezca mayores garantías y seguridad a los usuarios, así como unas condiciones de competencia equitativas que beneficien la innovación, crecimiento económico y competitividad a nivel del mercado único europeo y mundial, en línea con la estrategia ya definida Shaping Europe’s Digital Future.

A continuación, presentamos unas pinceladas preliminares resultantes de la lectura de ambas propuestas:

El DMA, pretende dar respuesta a conductas que, plataformas relevantes conocidas como los “guardines de acceso” (“gateways”, es decir, motores de búsqueda, marketplaces, redes sociales, servicios de intermediación en línea, proveedores cloud, etc) vienen practicando y no parecen estar del todo reguladas por la normativa comunitaria y podrían llegar a considerarse anticompetitivas. Para ello, la Comisión propone la imposición de obligaciones especiales y prohibiciones a plataformas que cumplan con una serie de requisitos relativos al tamaño, volumen de usuarios y posición en el mercado las cuales se encuentran en el artículo 5 e incluyen, entre otras, la prohibición de combinar datos personales obtenidos a través de la plataforma con datos personales obtenidos a través de otros servicios, la obligación de permitir a sus usuarios empresariales que ofrezcan mejores condiciones fuera de la plataforma, o la  prohibición de requerir el uso de sistemas de identificación controlados por la propia plataforma, e integra en el artículo 6 otras obligaciones y prohibiciones que requerirán de una especificación futura. 

El DSA, por otro lado, pretende facilitar la eliminación de aquellos productos, servicios y contenidos de carácter ilícito al considerarse insuficiente la regulación prevista en la Directiva sobre el comercio electrónico puesto que la aparición de este tipo contenidos (como fake news, falsificaciones, enaltecimiento del terrorismo, incitación al odio, etc) ha continuado siendo exponencial. El DSA mantiene los principios ya contemplados en la Directiva de comercio electrónico (la ausencia de responsabilidad por los contenidos ilícitos que alojaban o transmitían siempre que no tuviesen conocimiento efectivo de los mismos y la inexistencia de una obligación general de monitorización para impedir la publicación o transmisión de estos contenidos) e introduce un elenco de nuevas obligaciones dirigidas a los prestadores de servicios de alojamiento y plataformas en línea, entre las que podemos mencionar la (i) habilitación de procesos específicos para solicitar la retirada de contenidos ilícitos del artículo 14(ii) aquellos que permitan a los usuarios denunciar la retirada injustificada de sus contenidos según lo indicado en el artículo 17, así como (iii) obligaciones de diligencia, dispuestas en el Capítulo III de la propuesta, cuyo objetivo principal es promover la transparencia en la actuación en la actividad de los prestadores de servicios digitales.

Si bien es cierto que ambas propuestas de Reglamento impulsadas por la Comisión Europea no son más que un esbozo, para conocer el contenido definitivo, todavía debemos aguardar a su remisión y debate en el Parlamento Europeo. El texto íntegro de la propuesta del Reglamento DMA podrás encontrarlo aquí y del DSA aquí.