Muchos de vosotros ya habréis escuchado hablar de la nueva serie de Netflix, «Adolescencia», que está siendo todo un éxito. Escrita por Jack Thorne y Stephen Graham, esta serie refleja los problemas actuales de la sociedad en relación con las redes sociales y los menores, un mundo en constante cambio que muchos desconocemos. La serie ilustra de manera impactante los peligros que conlleva el uso de redes sociales, pues el protagonista, un menor de 13 años, influenciado por comentarios, publicaciones e influencers, acaba adoptando conductas peligrosas. En este caso, el sexismo y el machismo, que culminan en la tragedia del asesinato de una de sus compañeras de clase. Hasta ahí todo lo que puedo compartir para evitar spoilers.
Es importante reflexionar sobre estos hechos, aunque sean ficticios, porque reflejan cómo las redes sociales pueden influir negativamente en los menores. Por eso, surge la necesidad de proteger a los menores en el entorno digital. En España, esta necesidad se ha materializado con la reciente aprobación del proyecto de ley orgánica para la protección de los menores de edad en los entornos digitales, aprobada el 25 de marzo de 2025.
Este proyecto se centra en varios aspectos claves para establecer la protección del menor:
- Impone dos obligaciones a los fabricantes de dispositivos digitales con conexión a internet que los menores puedan acceder a contenidos perjudiciales:
- Una obligación de información en sus productos de los posibles riesgos derivados de un uso inadecuado.
- Una obligación de incluir por defecto en sus productos la funcionalidad de control parental de servicios, aplicaciones y contenido, que debe ser gratuita para el usuario, así como su activación, configuración y actualización.
- Prohibición general de acceso a los mecanismos aleatorios de recompensa o su activación por personas menores de edad, únicamente aquellos que consistan en un objeto virtual que pueda ser canjeado por dinero o por otros objetos virtuales. Los denominados cajas botín o “lootboxes” muy presentes en los videojuegos que dan la oportunidad al jugador de obtener premios o recompensas que desembocan en consecuencias negativas como el desarrollo de conductas de consumo irreflexivas, compulsivas o patológicas.
- Se incide en la obligación empresarial de verificar la mayoría de edad del consumidor y usuario con carácter previo a la contratación de bienes o servicios mediante la presentación o exhibición de un documento oficial acreditativo de la edad o bien recurrir a cualquier método de comprobación de la edad, efectivo y acorde con el medio a través del cual se vaya a llevar a cabo la contratación, ya sea por su contenido sexual, violento o por suponer un riesgo para la salud física o el desarrollo de la personalidad y se tipifica dicho incumplimiento como una infracción leve en materia de defensa de los consumidores y usuarios
- Introduce reformas en el Código Penal en cuatro aspectos.
- Prohibición de acceso o de comunicación en los entornos digitales de las víctimas con los agresores.
- establece como delito la conducta «consistente» en poner material pornográfico a disposición de menores «de manera indiscriminada»
- tipifica las ‘deepfakes’ de contenido sexual o «gravemente vejatorio», creado con Inteligencia Artificial, como delitos contra la integridad moral
- la regulación del ‘grooming’, el engaño online a menores, como agravante en los delitos contra la libertad sexual
- Se modifica el RGPD elevando la edad de consentimiento de los menores para el tratamiento de sus datos a los 16 años. Actualmente en España está dispuesta a los 14 años.
En conclusión, la aprobación de este proyecto de ley supone un avance parcial en la protección de los menores, que están cada vez más expuestos a la tecnología y la información digital desde una edad temprana. No obstante, introducirá obligaciones adicionales para los fabricantes (que pueden afectar el mercado de aplicaciones de control parental) y para operadores web. El cambio de edad de consentimiento (a 16) es alineado con el RGPD y otros países de la Unión. Es por ello que es crucial regular estos parámetros para proteger su seguridad en el entorno digital. ¡Estaremos atentos a las futuras actualizaciones para seguir garantizando un entorno más seguro para los menores!




